viernes, 11 de mayo de 2018

BESAR EL ALMA

8:16 a.m. 0 Comments



El alma no crece en los árboles, sin embargo se nutre de nuestro entorno, como el cuerpo de la comida.

El alma necesita ser alimentada con visiones hermosas, palabras que llenen... o por quien sabe besar el alma. Besar el alma es saber tener paciencia, comprensión, y nunca juzgar a nadie, simplemente aceptar las personas como son...

Besar el alma es abrazarse cuando hay soledad, cuando se está triste... sin decir nada, solo sostenerse con ese abrazo de apoyo.

Besar el alma, es sentarse juntos cuando no hay necesidad de hablar, cuando solo hace falta el silencio, al no hacer preguntas...

Besar el alma, es sentir otras manos que dan apoyo fortaleciendo esa esperanza de vida y de compañía. 

Besar el alma, es decir un te quiero con la mirada...

Besar el alma... es fácil, solo basta que decidamos bajar del pedestal del orgullo que muchas veces nos rodea y nos consume.

Una lágrima

8:02 a.m. 0 Comments


Una lágrima: es eso que humedece los ojos del mundo. Y que el mundo se empeña en ocultar. Es eso que nos tragamos tantas veces por soberbia, por orgullo, por demostrar fortaleza y queda atorada en la garganta, apretada en el corazón, comprimiéndonos todo.   

Es tan profunda, que no sabemos con certeza de donde nace, ni si podrá morir alguna vez.

A veces una lágrima: cicatriza una herida …, lava una pena y ablanda.

Una lágrima: es un recuerdo, una angustia, una desesperación, una interrogante. 

Una lágrima: puede ser a veces el comienzo del perdón, la primera luz de la rectificación que hace estrechar una mano.

jueves, 10 de mayo de 2018

ABRE LA PUERTA

8:44 a.m. 0 Comments



Abre la puerta, hay un mundo afuera que espera por ti.
No estés asustado, no temas, no te escondas...
Puede un problema hacer que sientas debilidad o te deje sin fuerzas pero si sigues caminando sin mirar atrás, un día sorprendido verás que aquello que te hizo daño y te quebró el alma en algún momento, cuando gires la cabeza, se habrá convertido en un punto diminuto.
Prioriza, amigo... Prioriza...
Perdemos la vida muchas veces invirtiendo nuestro tiempo en cuestiones que no son importantes.
Mira a tu alrededor...
¿Qué tienes? ¿Qué es lo más importante para ti hoy?
No es egoísmo ponerse en el primer lugar, pues si nosotros no logramos estar bien, nada lo estará.
Somos como una cascada, y nuestro caudal debe ser potente a veces, otras intermitente, y a veces lento muy lento.
Pensemos qué agua estamos vertiendo sobre todo aquello que forma parte de nuestro mundo. Si estamos contaminados, vamos a contaminar todo a nuestro paso... Si estamos cristalinos y limpios tocaremos todo y lo limpiaremos y como una cascada depositaremos los residuos en el fondo para que el tiempo poco a poco los haga desaparecer...
La cascada no pierde su tiempo en los desechos, al contrario renueva el agua, la purifica y sigue... sigue...
Si logramos en la vida llevar lo mejor de nosotros a los demás, si aprendemos a priorizar y solo nos preocupamos por lo que realmente es valioso para nosotros, si dejamos que la luz se refracte en el agua y nos muestre un arco iris nos daremos cuenta que somos los protagonistas principales de nuestra historia y que en cada uno está la clave para vivir mejor y para regalarnos un arco iris en el alma cuando así lo deseemos.
Abre la puerta...
Si decidimos quedarnos encerrados en un problema, en un disgusto, en una pena solo veremos los desechos en el fondo y nos estaremos perdiendo la oportunidad de renovar el agua y alejarnos del dolor, de la angustia, y del resentimiento.
Abre la puerta...

YO QUIERO

8:33 a.m. 0 Comments



Yo quiero ser una mujer, consciente del privilegio y milagro de la vida... de sentir que tengo todo el derecho a VIVIR y disfrutar lo que ella me ofrece...


Yo quiero ser alguien, para agradecer y retribuir, todas les bendiciones que Dios me ha dado…

Yo quiero ser FELIZ siendo yo misma, sin máscaras, sin sentimientos de culpa, conforme a mi vocación, a mi misión y a mis sueños…


Yo quiero tener el coraje de ser y sentirme libre, para elegir mis caminos, vencer mis miedos y temores, y asumir las consecuencias de mis actos...


Yo quiero tener alegría para reír, para hacer y recorrer mi camino a la felicidad, para sentir la energía de VIVIR plena e intensamente…

Yo quiero sentir, ser una mujer COMPLETA, amarme, reconocer que soy única, irrepetible e irreemplazable; que valgo, porque han instalado en mí, una LUZ divina y porque en mi interior hay mucho para DAR…


Yo quiero hacer conciencia, de que nadie puede lastimarme, a menos que yo lo permita; que nadie puede agredirme porque no lo merezco...

Yo quiero ser LUZ para mi SOL, mi familia,mi hija, mis nietos y amigos porque así, les ayudaré a crecer, sin miedos y con responsabilidad.

Yo quiero dejar de ser y sentirme víctima, para retomar o tomar por primera vez en mi VIDA, la capacidad de autogobernarme, de ser protagonista de mi historia…

Yo quiero AMAR el presente, elegir el futuro y luchar para hacerlo, con el corazón sin renunciarme, ni cansarme jamás…

Yo quiero recordar el pasado, pero no vivir en EL, para aprender a no cometer los mismos errores.

Quiero soñar con un futuro brillante, lleno de estrellas; sin dejar de vivir y disfrutar mi presente, teniendo plena conciencia, que lo único seguro, es el hoy, el aquí y el ahora…Yo quiero perdonarme mis errores, mis culpas, mis caídas y liberar la carga, para hacer más liviano mi caminar, hacia una VIDA NUEVA…

Yo quiero, todos los días de mi vida, en esta dimensión, agradecer cada instante de aliento, cada sonrisa, cada lágrima, cada amigo que me ha dado la mano en mi peregrinaje; cada experiencia vivida, que me han hecho SER quien soy, con mis defectos y virtudes.


lunes, 7 de mayo de 2018

APRENDE DE LOS PÁJAROS

6:27 p.m. 0 Comments





¿Te has puesto a observar la actitud de los pájaros ante las adversidades? Están días y días haciendo su nido, recogiendo materiales a veces traídos desde largas distancias...

Y cuando ya está terminado y están prontos para poner los huevos, las inclemencias del tiempo o la obra del ser humano o de algún animal lo destruye y tira por el suelo lo que con tanto esfuerzo se logró...

¿Qué hace el pájaro? ¿Se amilana, se paraliza, abandona la tarea? De ninguna manera. Vuelve a recomenzar, una y otra vez, hasta que en el nido aparecen los primeros huevos.

A veces, muchas veces, antes de que nazcan los pichones, algún animal, un niño, una tormenta, vuelve a destruir el nido, pero esta vez con su precioso contenido... Duele recomenzar desde cero...

Pero aún así el pájaro jamás enmudece ni retrocede, sigue cantando y construyendo, construyendo y cantando...

¿Has sentido que tu vida, tu trabajo, tu familia, tus amigos no son los que soñaste? ¿Has querido decir basta, no vale la pena el esfuerzo, esto es demasiado para mí?

¿Estás cansado de recomenzar, del desgaste de la lucha diaria, de la confianza traicionada, de las metas no alcanzadas cuando estabas a punto de lograrlo?

Por más que te golpee la vida, no te entregues nunca, di una oración, pon tu esperanza al frente y arremete. No te preocupes si en la batalla sufres alguna herida, es de esperar que algo así suceda.

Junta los pedazos de tu esperanza, ármala de nuevo y vuelve a arremeter.

No importa lo que pase... no desmayes, sigue adelante.

La vida es un desafío constante pero vale la pena aceptarlo. Y sobre todo... nunca dejes de cantar.

MI ÁNGEL PRESTADO

6:13 p.m. 0 Comments



Te prestaré, por un tiempo, un hijo especial, para que lo ames mientras viva y lo llores y recuerdes cuando muera, tal vez serán 12 o 14 años, quizás un poco menos; incluso puede ser por tan sólo 2 o 3. ¿Lo harías?..... ¿Lo cuidarías por mí, mientras lo llamo de regreso?

Tendrá encantos que te maravillarán, tendrá su propia forma de comunicarse contigo, tal vez no caminará, no se sentará o tal vez no hable, todo se lo tendrás que enseñar siempre, aunque tenga 3 años o más siempre su mente será más chica.

Al principio me odiaras por el regalo que te doy, no sabrás como hacer para criarlo ni como sobrellevar cada palabra del médico....., pero ahí estaré yo dándote fuerzas......; te daré un ángel.... porque no sabrá de maldad, su mente no estará en este mundo, sino en el mío; habrá momentos en que no lo podrás calmar, quizá sientas que no estás dándole todo lo que necesita o lo que deberías; es ahí donde yo te daré paz y sabrás que no estás sola y que te mandé mi ángel más preciado para que aprendas a mirar la vida de otra forma.

Si su permanencia contigo es corta......, siempre tendrás sus recuerdos para aligerar su pérdida.

No puedo prometerte que se quedará......., ya que todo lo terrestre debe terminar.

Pero hay lecciones que quiero que aprendas.

He buscado por todo el mundo tratando de encontrar una madre verdadera y de entre toda la gente que habita la Tierra, te he escogido a ti.

Ahora dime, ¿le darás todo tu amor?.... pensarás que el esfuerzo..... vale la pena? ¿No odiarás al mundo ni a la vida cuando venga de nuevo por él?

Entonces contesté: – Sí, estoy dispuesta, eso haré. Porque toda la alegría, la sabiduría, su forma de ver la vida y tu creación que me enseñará vale la pena a cambio del dolor de perderle.

La resguardare con ternura, la amaré de todo corazón mientras pueda y por el amor y enseñanza que me dará...... siempre estaré agradecida.

Si vienes por él mucho antes de lo que espero, seré fuerte ante la pena y trataré de entender el porqué.

Si, a través de mi amor, logré cumplir tu plan para él, ayúdame a ser fuerte mientras lloro su partida. 

En su recuerdo sabré que quien más aprendió..... fuí yo…



¿QUE TIENEN DE ESPECIALES LAS MADRES DE HIJOS ESPECIALES?

5:54 p.m. 0 Comments


 
En primer lugar, tienen un poder de reacción que es envidiable.

Todas han debido superar el trance del diagnóstico y sacar fuerzas de flaqueza.

Pensemos que, después de recibir la noticia, nada es igual, ya no es igual ni el sol ni la lluvia, ni son iguales los bebés ni las mamás…todo cambia, es el antes y el después del diagnóstico. Y, ante este cambio, el ancla es la madre, es la que reacciona, devuelve la serenidad, tranquiliza, es la que busca la información, es la que aprende, es la que enseña.


 De golpe y porrazo su rol de madre se ha visto complicado y ella nunca había considerado siquiera 

esa posibilidad. Esa madre, dispuesta a ser simplemente madre, ha debido aprender a cumplir tantos roles… médico, enfermera, terapista, maestra, al tiempo que cumple su papel de madre. Debe soportar que se desdibuje su rol y que a veces prive lo que no es pertinente al proyecto primigenio; debe aceptar de buen grado la intromisión de una persona “de afuera” que le enseña cómo relacionarse con su hijo, que le indique todo… cómo darle de comer, cómo hablarle, cómo cantarle, y además debe acudir animosa al examen semanal en el que deberá rendir cuentas de lo hecho.
Las madres especiales ven a su hijo especial a través de un cristal de tinte distinto… lo aman, lo miman, lo protegen, lo cuidan y lo evalúan constantemente… quizás sólo lo miren como hijo cuando esté dormido y cuando no tengan que ver si saca la lengua o se sienta con las piernas abiertas o se le desvía un ojo…

Las madres especiales también se ven presionadas por el entorno, se sienten siempre en situación de examen; van por la calle escudriñando la expresión de los caminantes, van al jardín de infancia atemorizadas por un posible informe negativo de la maestra, van de compras pretendiendo que su hijo sea un dechado de cualidades porque sienten que eso les exige la sociedad; van, temerosas, ante las docentes y terapistas a preguntar el por qué de una metodología o de un objetivo cuando, si fuese un niño común, directamente cuestionarían el tema y lo llevarían ante una reunión de padres de clase… pero allí son las únicas, están solas y no se animan a plantear un tema como ése a los demás…


Los demás miran los logros de sus hijos con asombro y se lo hacen saber en forma de “elogio simpático” y ellas siguen sufriendo en soledad porque les marcan las diferencias y no las similitudes. No falta quien, ante el niño especial en una fiesta infantil, pregunten si toma Coca Cola y hay que tener mucha presencia de ánimo para responder “si hay, sí; si no, jugo por favor”… Y cuando la madre va a buscar al niño, no faltará la abuela que le comente “viera lo bien que jugó y cómo se reía con el payaso” y la madre hará de tripas corazón y asentirá con una sonrisa…
 Las madres especiales  tienen el privilegio de conocer momentos de profunda felicidad y 
satisfacción que las madres comunes, a veces, no saben apreciar… cada logro, cada progreso serán motivo de una alegría sin par y les darán fuerzas para seguir adelante, poniendo una canción en su corazón que perdurará en los momentos de desaliento.

Las madres especiales trabajan y reeducan a tiempo completo… no lo deberían hacer, pero es tal el ansia de ver bien a sus hijos, de alcanzar las metas deseadas, que no cejan y siempre incorporan lo pedagógico en las circunstancias más informales. Cuando discuten una alternativa de tratamiento y plantean que no están conformes con la misma, deberán soportar que algunos las miren con suficiencia como planeando que “aún no han asumido la realidad del diagnóstico” y ellas deberán retirarse, sumisas (salvo algunas que son las que “rompieron las cadenas”, sabiendo en su fuero íntimo que tienen razón por tener aspiraciones para sus hijos y debiendo conformarse con lo que “graciosamente les conceden”.

Las madres especiales parecen ser madres de ciudadanos de segunda, y se espera que agradezcan cualquier concesión ya a veces, si no han recibido la ayuda oportuna, caminan por la vida como pidiendo disculpas por lo ocurrido.

Lo terrible es que las madres especiales tienen días de veinticuatro horas como el resto de las madres y en ese lapso deberán atender a todo lo estrictamente pertinente a su rol, también a lo terapéutico y, por si esto fuera poco, deberán sobreponerse a los obstáculos, superar los prejuicios, enseñar con el ejemplo y tener una paciencia de santas.

También las madres especiales deberán contar con una dosis de realismo superlativo que le permita aceptar que su hijo no ha alcanzado ni alcanzará esos objetivos que se habían fijado con anterioridad, aceptar que su hijo no tiene el rendimiento óptimo que le permitiría aspirar a esos resultados que aparecen en los libros y en los medios de comunicación; deberán reconocer esta situación, aceptarla y, sin bajar la guardia, plantearse nuevos objetivos más acordes con esa persona que es su hijo. Ellas sentirán, en ese momento, que están solas, que fracasan, que hicieron algo mal… y deberán superar solas ese momento de honestidad.